cantabria | paisajes de cantabria | alojamientos | los cántabros | rutas por cantabria | restaurantes | artesanía y ocio
periplo
 
 

GUÍA DE SANTILLANA DEL MAR

QUÉ VER EN SANTILLANA DEL MAR

MUSEOS Y EXPOSICIONES
-

ALOJAMIENTOS EN SANTILLANA DEL MAR
ALOJAMIENTOS RURALES
-

RESTAURANTES
-

 

FOTOS DE SANTILLANA DEL MAR
-

MAPA DE SANTILLANA DEL MAR
-

CERCA DE SANTILLANA DEL MAR
-

 

 

Claustro de la Colegiata de Santillana del Mar

«El techo no es, en su mayor parte, de bóveda, sino de vigas negras, que en algunos sitios necesitan ser apuntaladas por otras vigas casi tan podridas como ellas, para no caer al suelo. La vegetación ha invadido todo, y parece que hasta las piedras tienen tallos y hojas. El patio cuadrilongo, sepultura de los pobres, ofrece espléndida variedad de las yerbas más lozanas, donde pasta la infinita grey de babosos caracoles. Diez siglos de Santillana yacen bajo aquellas raíces; pero los huesos viejos, aquellos que pertenecieron a quien ha sido abandonado para siempre de todas las memorias de la tierra, son arrojados al osario, que está lleno hasta los bordes, como granero en tiempo de pingüe cosecha. Rebosa por encima de una de las paredes laterales, y cuando soplan fuertes vientos llueven calaveras. En un ángulo un ciprés solitario, afilado, negro, pugna por salir de la vetusta fábrica, y un grupo de silvestres cañas se cimbrea, rozando sus delgadas hojas superiores. Cuando las noches vienen con cierzo y las calaveras del osario chocan unas con otras y resbalan los huesos, aplastando a los caracoles, el cañaveral, triste músico de la noche, se queja suavemente del desorden que le rodea.»

Benito Pérez Galdós. 1879.

«Sin duda, la pieza maestra y el más romántico vestigio de la vieja iglesia románica de Santillana, es su claustro. Estampa perfecta de solitario abandono en su belleza reposada y su húmedo silencio, la quietud se remansa en el espacio enlosado, donde crece sin trabas la hierba regada por las nubes cantábricas. En su recinto, noblemente cercado por las arcadas claustrales, parece, sin tropo, haberse concentrado, no ya sólo la historia, gárrulo relato de variedades y ensueños humanos, sino su misteriosa e inaprensible raíz: el tiempo, simplemente, ese enigma huidizo que, incansable y fluyente, apaga y marchita la vida. El monumento se nos aparece allí, mejor que en ningún otro de sus rincones, como testimonio tangible, como espíritu petrificado en formas que, en su día, reflejaron el de otras situaciones humanas, distantes ya y de las que las piedras nos conservan el perfume. Al pasar, junto al crucero, la puerta de comunicación de la iglesia con el claustro, se ofrece este cuadrángulo de belleza y silencio con la justa y adecuada proporción de sus alas y la rítmica ordenación de sus pandas, con las arcadas de medio punto, cuyos fustes pareados, rematados por labrados capiteles, parecen como los pétreos cuerpos de los monjes, que siguen procesionalmente el contorno del claustro. Aquí, tanto el mero estudioso de arquitectura como el científico arqueólogo, el captador de emociones visuales o el que gusta de evocar la historia, tienen igualmente campo para ensanchar su espíritu.»

Enrique Lafuente Ferrari.

El último gran espacio de la colegiata lo conforma el claustro, adosado a la nave norte de la iglesia. Se trata de una obra inacabada del románico de los siglos XII y XIII, y está considerado por muchos especialistas como la obra maestra de la colegiata.
Formando un rectángulo irregular, ligeramente trapezoidal, este claustro se inserta en la tradición de los del
Camino de Santiago y destaca, sobre todo, por la variedad y belleza de los relieves que decoran sus capiteles; aunque a algunos escritores de comienzo de siglo la estampa romántica que ofrece el conjunto fue lo que les impresionó del recinto. Sin duda esa impresión se vio reforzada por los abundantes sarcófagos medievales que allí se encuentran y por el aspecto lúgubre de la capilla de los Polanco, obra gótica situada en el ángulo suroeste del claustro. Cronológicamente, el ala sur y parte de la oeste deben situarse en el siglo XII, siendo sus capiteles historiados los más atractivos de todo el claustro; el resto del ala oeste y todo el ala norte se realizaron en el siglo XIII, y en sus capiteles predominan el tema vegetal y el entrelazado geométrico.

<< fotos del Claustro de la Colegiata >>

Santillana del Mar. Galerías del claustro
Arcos del claustro de Santillana del Mar
Santillana del Mar: capilla de los Polanco en el claustro de la Colegiata
Capitel del Caballero en el Claustro de Santillana del Mar
Capitel con motivos vegetales del Claustro de Santillana
Continuar visita >
 
 
Periplo Visual contacto: info@periplo.com