El Parque Natural de las Dunas de Liencres
fue declarado Espacio Natural Protegido en 1986, poniendo
fin a la extracción
de arena para la construcción que amenazaba seriamente
su pervivencia. El decreto recoge la importancia de preservar
el mayor sistema dunar de la costa cantábrica y acoge
195 hectareas a conservar entre los límites que definen
al norte la playa de Canallave y el propio Mar Cantábrico,
al sur el regato Mallido y la ría de Mogro, al este
el camino y el regato de los Ganzarros y, al oeste, la playa
de Valdearenas, la ría de Mogro y el Mar Cantábrico.
En el año 2004 se incluyó en la lista de Lugares
de Importancia Comunitaria con la referencia de "Dunas
de Liencres y Estuario del Pas" con una extensión
de 544 hectáreas desde la Punta del Águila,
municipio de Miengo,, al oeste, hasta la Canal de Hoz, al
Este, en el límite entre los municipios de Santa Cruz
de Bezana y Santander.
Este Lugar de Importancia Comunitaria cuenta con dos puntos
declarados como Puntos de Interés Geológico
por el Instituto Geológico y Minero: uno las propias
dunas de Liencres y otro la plataforma de Abrasión
de Covachos, La Arnía y Pedruquios, conocida como
Costa Quebrada.
Muy cerca de Santander, el Parque de
Liencres tiene un uso turístico y de ocio intensivo, lo que motiva ciertas
medidas de conservación y regeneración que
pasan por el vallado de una parte de las dunas con el fin
de preservar y recuperar la vegetación, escasa en
un medio tan hostil, pero variada y significativa. Ya en
el siglo XIX se refiere la explotación de juncos del
arenal para quemar en los hornos de pan de Santander. A finales
de este mismo siglo, se sacaron arenas para rellenar en lo
que fue un proyecto para desecar las marismas de Mogro y
Piélagos. Con el fin de fijar el terreno en los años
40 se plantaron pinos marítimos que forman el actual
pinar que, con 140 hectáreas ocupa la mayor parte
del parque. Y en los años 60 se comenzó a extraer
arena para la construcción provocando un vaciado de
la duna en su centro.
La formación de la duna de Liencres se debe al encuentro
de la corriente litoral y la del río Pas que actúa
suavizando ambas lo que permite el depósito de arenas
en la anteplaya, que una vez desecadas por el viento son
arrastradas por este acumulándose por efecto de la
vegetación. Los vientos predominantes, que en Liencres
son del Oeste, le dan forma al arenal en el que se distinguen
cuatro cordones: la preduna, en la misma playa, las dunas
móviles, que se forman por el efecto de acumulación
de la vegetación, dunas semifijas y dunas fijas, en
función del grado de éxito y arraigo que ha
ido teniendo la vegetación. Las dunas fijas llegan
a tener una altura de hasta 40 metros.
Como variado es es el sistema dunar,
lo es el vegetal, diferente en cada tipo de duna y asociado
a esta diferencia. No así la
fauna en lo que se refiere a las especies terrestres limitada
a algunos pequeños mamíferos roedores, algunos
reptiles como el lagarto y escarabajos. Más amplia
es la presencia de aves incrementada a finales de verano
por aves de paso migratorio.
Aparte de la mera contemplación del muy bello paisaje,
con espectaculares atardeceres, y diferente según
los puntos de vista, el Parque de Liencres es apropiado para
los paseos por diferentes caminos habilitados en el pinar,
o incluso pasear por toda la costa desde la playa de Valdearenas,
pasando por la de Canallave hasta la de Somocuevas, esta última
ya fuera de los límites del Parque, paseo que incluso
puede llegar hasta la Costa Quebrada.
La playa de Canallave es un spot de
mucha reputación
en el mundo del surf y es muy frecuente la práctica
del vuelo parapente desde los acantilados próximos
a la playa de Canallave y desde el emblemático monte
Picota (240 metros) a espaldas del Parque Natural.